Resumen teórico del texto de Victorino Zecchetto: "La danza de los signos"

Zecchetto, Victorino: "La danza de los signos". 

Un resumen hecho por el profesor Alexis Andrés M. 

IG @semiologia_alexis




Zecchetto, Victorino: "La danza de los signos". (resumen) 


1. Discusión sobre los términos. 



La teoría de los signos fue bautizada con el nombre de Semiología por Saussure, y después de él por varios estudiosos del lenguaje. Pero pronto el término entró en colisión con la palabra 'semiótica'utilizada por John Locke en el siglo XVII puesto que habló de una doctrina de los signos con el nombre 'Semiotiké'(...) sin embargo el estatuto de una disciplina de los signos y el proceso diacrónico de la etimología solo se planteó en el siglo XX, cuando se publicaron los estudios sistemáticos de Saussure y de Peirce. Ferdinand de Saussure reivindicó el derecho a una ciencia "que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social (...) Ella nos enseñaría en qupe consisten los signos, qué leyes los regulan". 

De manera paralela a Saussure, el filósofo norteamericano Charles S. Peirce (1839-1914) había introducido el término 

'semiotics' para indicar el estudio de los signos. Este autor, a pesar de la riqueza de su pensamiento, fue poco leído por lo difícil que resulta entender su lenguaje. 

Peirce concebió la Semiótica como un campo científico articulado en torno a reflexiones de carácter lógico-filosóficas que tuviera como objeto específico de su investigación la "semiosis", es decir, el proceso de significación donde participan un signo, su objeto y su interpretante. 

Históricamente se instalaron dos tradiciones etimológicas: la de Saussure quien optó por el término Semiología y la de Charles Peirce quien eligió Semiótica. 


2. Motivo y finalidad de la mirada semiótica. 

a) Una primera descripción

¿De qué se ocupa la Semiótica? ¿De qué trata? La Semiótica se encarga de la probemática sígnica. Según esto, le corresponde verificar la estructura de los signos y la validez que pueden tener en las percepciones culturales procurando enfrentarse con explicaciones teóricas que den razones coherentes de estos que involucran la comunicación humana. 

En 1969 al instituirse la Asociación Internacional de Estudios Semióticos (la Haya), se convino en unificar las posiciones y se adoptó el término semiótica. Sin embargo, hasta el presente hay estudios que gustan distinguir entre semiología y semiótica, para indicar diferentes espacios de estudio de los sistemas de signos, reservando para la semiología la descripción teórica y general del funcionamiento de todos los sistemas simbólicos, sin especificaciones y particularidades; mientras que a la semiótica le estaría reservada la indagación más específica de los sistemas particulares (semiótica del cine, de la publicidad, de la moda). 

Es verdad que ambas tradiciones no son excluyentes, pero consideramos (sic) más clara y práctica la postura de la Haya.


b) Lenguaje común y lenguaje científico. 


Una observación atañe al lenguaje. La Semiótica se elabora teniendo en cuenta el lenguaje que usan los sujetos en la sociedad, es decir, en las prácticas comunicativas de los individuos. Existe continuidad entre uno y otro aspecto, teniendo en cuenta que la semiótica utiliza un lenguaje y un instrumental metodológico específico, para darle consistencia a su investigación. Además, como toda ciencia está sujeta a reglas de verificación y sus hipótesis deben sostenerse en certezas proporcionadas por argumentos de realidad, aunque no siempre es fácil demarcar los límites entre las posibles evidencias plausibles. 


c) El punto de vista semiótico. 


La Semiótica presta atención a la multitud de objetos, de de seres y de hechos que llenan nuestra realidad. Pero lo propio de la Semiótica es considerar los fenómenos y los hechos de cultura desde el punto de vista de la comunicación; (...) analiza la red de signos y de hechos de semiosis que se tejen en las culturas.

También se ocupa de construir modelos teóricos para que sirvan de marcos referenciales en la tarea de análisis  y estudio de los fenómenos de comunicación.

No existe un solo modelo teórico, sino que hay múltiples. Un modelo semiótico es una categoría a priori, de carácter hipotético y con posibilidad de circunscribirlo a un determinado objeto de estudio. De aquí que hayan surgido modelos distintos y se aplicaron al análisis de fenómenos comunicativos particulares". 

Luego de discusiones y modelos teóricos se pasó de la ciencia del signo a la ciencia de las significaciones. Pero ambos aspectos van unidos. De este modo, la Semiótica permanece como la ciencia de los signos que circulan y producen sentido en el ámbito de las culturas y sociedades humanas, tomando en cuenta sus lenguajes, lo que ellos revelan...


3. Las tres generaciones de la Semiótica.

Desde los comienzos de los estudios científicos sobre la comunicación social a principios del siglo XX, hubo necesidad de trabajar sobre enfoques teóricos que dieran razón de cierto conjunto de fenómenos. De esta manera hubo distintas perspectivas desde las disciplinas: 


a. Desde la perspectiva sociológica se indagó sobre las múltiples relaciones entre la sociedad y los medios de comunicación, los modos de recepción de los medios, las expectativas del público, los efectos de los medios masivos en los grupos, en la educación, etc. 

b. La vertiente psicológica abordó las comunicaciones sociales centrándose en los individuos, sus experiencias, sus valoraciones de los mensajes. 

c. Los enfoques más filosóficos se centraron en el análisis de la naturaleza y del sentido de la comunicación. Las preguntas eran: ¿en qué consiste la comunicación? ¿cuál es su esencia y su verdad profunda? 

En general, los recorridos teóricos que se han desarrollado en esta ciencia se suelen separar en tres generaciones:


a. Semiótica de la primera generación. 

Tuvo su origen ren la década de 1950. Al inicio los enfoques fueron lingüísticos de tradición saussuriana. Entonces la pregunta era acerca de la "arquitectura de un texto". Desde ese planteo, el acercamiento a los problemas de la comunicación consistía en hallar y descomponer los elementos que constituían los textos o discursos. Una vez encontrada su estructura fundamental y los elementos que la conforman, el problema semiótico se encontraba resuelto. Más adelante en la década de 1960, la Semiótica adquirió un papel más definido con el Estructuralismo. 

La semiótica estructural asumió el postulado de que todo lector es un decodificador y el mensaje es una obra. Cuando se habla de Estructuralismo se habla de un método de análisis que permite introducir un orden explicativo en un conjunto o serie de fenómenos aparantemente desconectados entre sí. Su objeto de estudio es el análisis de las relaciones que surgen entre sus elementos. Este método, luego llamado "análisis estructural" se aplicó a muchos fenómenos (a una película, a una novela, o hasta un fenómeno político-social). 


b. Las semióticas de segunda generación. 

Hacia 1970 los estudios semióticos viraron hacia nuevas posturas teóricas y metodológicas. La semiótica postestructuralista se abrió camino y se comenzaron a revisar los modelos semióticos anteriores, particularmente el estructuralista. Los nuevos enfoques teóricos revisaron las formas en que se relacionaban los signos, los individuos, actores o las redes sociales. No se trató tampoco de un horizonte homogéneo puesto que aparecieron posturas teóricas diversas. Las tendencias principales fueron: 

1. El deconstruccionismo (Jacques Derrida). Propuso que al estudiar un texto hay que descentralizarlo, es decir, apartarse de sus símbolos centralos y reconstruirlo en torno a otros temas que han sido marginados. La reinterpretación de un texto significa poner en el centro al lector, quien lo puede "reconstruir" incluso desde los elementos excluidos. 

2. La corriente hermenéutica (Gadamer y Paul Ricoeur). Esta corriente analizó los factores que intervienen en la interpretación de los lenguajes y de los mesajes. Ricoeur habla de la "mutua interdependencia" que se establece entre las explicaciones de los fenómenos y su comprensión, creando así un "círculo hermenéutico". 

3. La teoría del lector implícito (Lotman, Iser, Booth, Chatman) afirma que el verdadero lector de un 

texto no es el individuo concreto, sino una instancia simbólica que se activa al interior del texto. Además, que el individuo que lee tiene un rol activo; no es solo un simple decodificador, su tarea es más creativa e inteligente. 

Al plantearse estas nuevas cuestiones, las semióticas de segunda generación reelaboran sus bases teóricas. Aparece la figura del lector como un interlocutor y el mensaje se considera un texto, abierto a nuevas significaciones que desbordan la intención del autor. 

A nivel metodológico surge la noción de contrato, para aludir al pacto enunciativo que interviene como lazo de unión simbólica entre el autor y el lector del texto. Con estas nuevas prescripciones, las teorías de esta segunda tradición semiótica aparecen dos rasgos distintivos: a) se indagan los procesos generativos del texto y b) se considera el relato como un lugar de intercambio y de contrato (un exponente de esta corriente fue Eliseo Verón). 

c) Las semióticas de tercera generación. 

En 1980 vemos aparecer un nuevo escenario semiótico, más complejo. Se planteaban dos nuevos problemas: ¿cómo interactúa un texto en su contexto de recepción? En el plano textual se trataba de de diseñar el perfil y el rol del interlocutor, a partir de los límites que el texto sugiere. 

Para responder a estas cuestiones era necesario abrir la semiótica a nuevas disciplinas que ayudaran a redefinir algunos núcleos centrales de los sujetos de la comunicación (analizar su posición psicológica, las estrategias de sus acciones y las situaciones en que se desarrollaban). Se instaló, de manera general, un nuevo paradigma con un enfoque plural: el interaccionismo. Este enfoque se caracteriza por describir la comunicación desde múltiples aspectos, de las formas discursivas y el análisis de los enunciados en los contextos empíricos (diversas disciplinas como la sociolingüística, la psicología social, la sociología cognitiva, la kinésica y la proxémica y los estudios etnográficos, etc). El postulado epistemológico de base consistió en aceptar que los textos y discursos son construcciones sociales realizadas por múltiples actores. En adelante, para la semiótica el lector es considerado como un interlocutor que el texto halla delante de sí; el texto a su vez construye a su lector dándole un espacio activo. 

En la teoría emergió la figura del contexto y sus circunstancias enunciativas. Con esto se evitaban los enunciados abstractos ambiguos y se tomaba en cuenta la interacción pragmática de la conmunicación. Estos trabajos de pragmática lingüística fueron iniciados por J. Austin (1962) que tuvieron amplia repercusión en el desarrollo de las indagaciones sobre la interacción comunicativa y las condiciones de la enunciación. A su vez, toda la corriente de la sociosemiótica concedió un nuevo espacio al estudio de los contextos mostrando que la producción social de sentido es producto de la interacción entre los agentes emisores de los mensajes y la audiencia, que conforman una red de modo que se interrelacionan activamente y en la construcción de signos y discursos de donde emergen los sentidos de la vida cotidiana al circular en las estructuras de la sociedad. 

4. La división de la Semiótica en tres ramas. 


A partir del siglo XX la semiótica se ha sistematizado y se le ha concedido un estatuto científico. Como otras ciencias, se divida en varias disciplinas. La división propuesta por Morris es: a) la Semántica, b) la Pragmática y c) la Sintáctica. 


a. La Semántica.


En primer lugar, pueden estudiarse las relaciones de los signos con los objetos a los que los signos se refieren. Esta relación se denomina Dimensión Semántica de la semiosis y su estudio se llama "Semántica", que es considerada una rama empírica de la semiótica. El conocimiento de los significados de los signos supone prestar atención a los objetos, a los hechos y a los fenómenos que los signos señalan. 

b. La Pragmática. 


También pueden estudiarse la relación de los signos con los intérpretes, con las personas que utilizan los signos de modo concreto. En este caso, aparece la Dimensión Pragmática de la Semiosis y su estudio es la Pragmática. Esta disciplina estudia las formas y las estrategias concretas que asumen las expresiones comunicativas, con el fin de descubrir las leyes que las rigen y establecer sus características generales. Le interesa el estudio de los diálogos conversacionales, los casos que reporta la etnolingüística, los enunciados de los medios en los diversos contextos, situaciones, circunstancias. 

c. La Sintáctica. 


Esta rama de la semiótica estudia la relación de los signos entre sí. La sintaxis se interesa por los sistemas formales (llamados "gramáticas") diseñados para analizar los lenguajes. Es difícil imaginar la existencia de un lenguaje en base a signos aislados; todo signo tiene relaciones con otros signos, puesto que tanto emisores como receptores pueden interpretar un signo puesto en combinación estructural con otro(s). 



+++++++++++++++++++++++++++++++














Comentarios

Entradas más populares de este blog

Resumen explicativo del texto "El sujeto de la Enunciación" de Ma Isabel Filinich

CÓMO ANALIZAR UN FILM (RESUMEN)